HISTORIA DE LOS BARRIOS

 

Para entender las formas de transformación que sufrió el territorio que hoy conocemos como comuna 12-La América, es necesario remitirnos al proceso de conformación de los barrios que le componen y jugaron un papel determinante en su configuración como espacio urbano local.

Barrio Ferrini

En la década de los sesenta comienza la venta de lotes en este sector de la ciudad que en principio estaba constituido por un número considerable de ladrilleras producidas por la empresa Baldibloques; posteriormente fueron edificados los predios guardando coherencia con el diseño general del barrio que se fue dotando de equipamientos importantes para la vida de sus habitantes donde resalta la Institución Educativa San Fernando Ferrini que fue construida donde otrora funcionaba la edificación principal de aquella empresa y de la que proviene el nombre del barrio.

El desarrollo urbano de este sector inicialmente se da a través de procesos de autoconstrucción gestionados con actividades comunitarias para la recolección de fondos económicos como bailes, empanadas y reinados que sirvieron para financiar la construcción tanto de calles y espacios públicos, como de algunas viviendas; posteriormente el barrio sufre un proceso de urbanización diferente dado a través de empresas urbanizadoras que van convirtiendo una amplia porción del territorio barrial en numerosas unidades residenciales y propiedades horizontales.

Para el año 1968 se funda la Junta de Acción Comunal con personería jurídica y su sede construida en el sector de la Soledad, es donada por la comunidad religiosa de los padres Escolapios, en representación del padre Carmelo García. Cabe mencionar con particular importancia este sector del barrio, La Soledad, que presenta unas diferencias culturales y económicas muy marcadas ante el resto del sector e incluso de la comuna,y dejan ver una conformación social mucho más popular y en condiciones económicas más limitadas. Por su parte, el sector de la Soledad del barrio Ferrini está constituido por zonas como el Hueco, el Morro, Calle Nueva, Calle Ciega y Calle Principal.

El barrio Ferrini tal como lo conocemos actualmente se puede ubicar así: limita al norte con el barrio El Pesebre de la Comuna 13, al occidente con el barrio Calasanz Parte Alta, al sur con el barrio Calasanz y al oriente con el barrio Los Colores de la Comuna 11.

 

Barrio Calasanz

En la década del 50, la Sociedad Hípica tenía en este sector el Hipódromo de La Floresta, actividad que finalizando la década entró en declive, por lo que sus dueños decidieron vender este terreno, dando paso a la urbanización del sector. Cuando el barrio se fue habitando no contaba con servicios públicos, lo que dio paso a la creación del Centro Cívico a mediados de los cincuenta que con las primeras inundaciones reclamó soluciones al Municipio y dio lugar a la gestión para construir la calle Colombia hacia la 80, brindando posibilidades de transporte a los habitantes del barrio.

El Centro Cívico siguió funcionando hasta la década de 1970, para crear la Junta de Acción Comunal del barrio. En la década de los ochenta el panorama cambió y muchas de las primeras casonas se fueron al piso para ser remplazadas por edificios y calles amplias que propiciaron una transformación estética en el sector y determinaron otras dinámicas sociales propias de la vida urbana. El crecimiento del barrio permitió que hacia sus laderas, varios lotes dieran lugar al barrio Calasanz Parte Alta, y que al mismo tiempo se tuviese una gran cobertura en todos los servicios públicos que requería la comunidad, lo cual facilitó su rápida consolidación como un barrio de clase media.

El barrio es atravesado por el corredor vial del Metro de la Estación Floresta; limitando al sur con la quebrada La Hueso y el barrio La Floresta, al norte con el barrio Ferrini, al occidente con los barrios Los Alcázares de la Comuna 13 y Calazans Parte Alta y al oriente con los barrios Los Colores y El Estadio, de la Comuna 11.

 

Barrio Calasanz Parte Alta

Calasanz Parte Alta es el más reciente de los barrios conformados en la Comuna, en el año de 1998 desde Planeación Metropolitana, se establecen para el Municipio de Medellín 46 barrios nuevos, entre los cuales se encuentra el barrio Calasanz Parte Alta, producto de la actualización y reordenamiento de los límites de barrios del Área Metropolitana con el fin de dar tratamiento a los problemas de vivienda que sufre una ciudad en constante crecimiento.

Antes de que Calasanz Parte Alta se urbanizara y se conformará como barrio, era una cantera de arenilla, una despensa de materiales para la construcción y había sido proyectado como un abastecedor de bloques de cemento, revoques, pega y piedra triturada para toda la ciudad, debido a sus posibilidades de explotación masiva para la construcción.

Paradójicamente, este barrio de la comuna presenta una ausencia casi total de espacios para la comunidad, pues en su construcción no realizaron equipamientos colectivos para servicios a la comunidad como escuelas, guarderías, parques, centro de salud o paisajismo en general. Por el norte limita con el barrio El Pesebre de la Comuna 13 y el Corregimiento de San Cristóbal, por el sur con el barrio Los Alcázares de la Comuna 13 y el barrio Calasanz, al oriente con el barrio Ferrini y Calasanz y al occidente con Santa Rosa de Lima y Los Alcázares de la Comuna 13.

Barrio Los Pinos

Para hacer una reseña histórica del barrio, es necesario referirse a la historia de lo que en sus inicios fue la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), conocida antes como el Sacatín, que en 1920, funcionaba en un edificio reconstruido y acondicionado que ocupaba 16 hectáreas de terreno en el sector de La América, ubicado en San Juan entre las calles 78 y 80.

En vista del crecimiento en ventas y en cantidad de bebidas, se optó por construir una nueva fábrica en 1970, donde se encuentra actualmente el Conjunto Residencial Los Pinos, el cual fue construido por el Instituto de Crédito Territorial (ICT). Los limites del barrio están dados al norte con el Estadio de la Comuna 11 y el barrio La Floresta, al occidente con los barrios la Floresta y La América, al sur con el barrio Lorena de la Comuna 11 y al oriente con el barrio El Velódromo de la Comuna 11.

Barrio La América

Conocida a mediados del siglo XIX como La Granja, Corregimiento perteneciente al Municipio de Medellín, fue el epicentro del proceso de formación de la Zona Centro - Occidental, es por esto que la historia del barrio La América está ligada a los procesos de transformación sufridos en todos los barrios de la comuna.

El sector donde se ubicaba en ese entonces La Placita, carecía de conexión con el centro de la ciudad, lo que dio pasó a la construcción del puente de La América, reconstruido en el año de 1920 para dar paso al tranvía como la nueva forma de transporte, hecho que sirvió para que el nombre del puente cambiara y se conociera como San Juan que a su vez definió el trazado de la carretera a La América hoy conocida con el mismo nombre.

Con los años el tranvía fue remplazado por una camioneta y el único bus de dos pisos que tuvo la ciudad. Sólo hasta 1924, se pudo tener acceso a los servicios públicos y en 1938 por medio del Decreto 142, efectuado en el Concejo de Medellín, La América se suprime como corregimiento y es anexado como barrio urbano de la ciudad de Medellín.

En los años cincuenta y sesenta el Instituto de Crédito Territorial (ICT) adelantó el proceso de urbanización de los barrios La Floresta, Calasanz, Santa Mónica y Santa Lucía. Después de la década de los 70, los urbanizadores privados jalonaron un proceso de transformación de la vivienda unifamiliar en torres de apartamentos multifamiliares, que ha sido fenómeno significativo en barrios como Simón Bolívar, Calasanz y La Floresta.

Finalizando esta década comienza el más grande de los proyectos urbanísticos de la comuna con la construcción de amplias zonas residenciales en conjuntos cerrados de gran belleza arquitectónica, como es el caso de Santa Teresita. Fue entonces, el sector de La América quien dio paso a la consolidación de la hoy llamada Comuna 12 y como barrio representa actualmente la centralidad de la Zona 4 de la ciudad.

El barrio La América limita al norte con el barrio La Floresta, al oriente con el barrio Lorena de la Comuna 11 y con el barrio Los Pinos, al sur con los barrios Simón Bolívar y barrio Cristóbal y al occidente con el barrio El Danubio y barrio Cristóbal.

 

Barrio La Floresta

Antes de que La Floresta se conformara como barrio, estaba constituida por fincas grandes, una de estas llamada La Floresta de donde proviene su nombre. Con la canalización del Río Medellín en 1938, se habilitaron los terrenos de la parte centro occidental de Medellín, para posteriormente iniciar el proceso de urbanización del occidente, conformándose en la ciudad un amplio número de granjas familiares para trabajadores, que reflejaron el nuevo sistema para la adjudicación de vivienda adelantado por el Municipio, consistente en obligar al adjudicatario a cultivar su lote de terreno y cuando el número de granjas superara las 200, se preveía la construcción de parques y campos de deporte para los trabajadores allí habitantes.

Específicamente la urbanización del actual sector de La Floresta, fue un proyecto realizado por el Instituto de Crédito Territorial (ICT), y aprobado por el Municipio de Medellín, con el cual se conforma el Barrio Obrero La Floresta. No obstante, la historia del barrio comienza en 1943, cuando llegan las primeras 30 familias a establecerse en la primera etapa de casas construidas en dos manzanas, adjudicadas a sus propietarios para que las pagaran en cuotas mensuales; cuando dichas familias llegaron al barrio, sólo estaba construida una parte del sector llamada Barrio Chino, su diseño era de grandes casas viejas de tapia, no había lo que es hoy la iglesia, ni el parque, las casas estaban ubicadas en la transversal 45C y en dirección hacia la Iglesia de Nuestra Señora de Los Dolores.

Para las décadas del sesenta y setenta se da la consolidación urbanística del barrio, con una estructura y diseño que se mantiene hasta nuestros días, prácticamente sin modificación alguna. En sus inicios el barrio no contó con vías de acceso adecuadas y los pobladores tenían grandes dificultades para el transporte por caminos de trocha o calles destapadas, atravesando algunas quebradas y arroyos por puentes de madera que no eran suficientes para la movilización de las personas.

Desde la conformación del barrio, La Floresta dependía casi totalmente del barrio La América pues no poseía iglesia, transporte y mucho menos vías de acceso a otros sitios cercanos. La construcción de la iglesia La Inmaculada hacia 1959 en terrenos donados por el municipio permite su independencia eclesiástica del barrio La América y comienza a darle forma a un barrio bien consolidado

Poco a poco, sus habitantes fueron dotando el barrio de centros educativos, culturales y servicios públicos. Desde la década de los 80 hasta nuestros días, la construcción de edificios multifamiliares alteró el paisaje urbano del barrio, reemplazando las viviendas iniciales por edificios en grandes alturas, cambiando la continuidad del perfil urbano tradicional que poseía.

El barrio limita al norte con el barrio Los Alcázares de la Comuna 13 y los barrios Calasanz y Santa Lucía, al oriente con el barrio El Velódromo de la Comuna 11, al sur con los barrios La América y Los Pinos y al occidente con los barrios El Danubio y Santa Lucía.

Barrio Santa Lucía

Antes de conocerse y conformarse como barrio, eran mangas que se constituían en granjas y fincas, para llevar el nombre de Pénjamo. Esos terrenos eran de propiedad del Municipio; sin embargo, el Instituto de Crédito Territorial (ICT), diseñó el sector para exjubilados de la policía, obreros y empleados del Municipio y de la clase media. Para el año 1958, el barrio ya contaba con agua y luz, y el servicio de teléfono se instala entre 1960 y 1962. Así mismo, se dotó con ruta de buses, que transitaban sobre las calles empedradas, que después fueron pavimentadas hacia el año de 1970.

El barrio Santa Lucía limita al norte con el barrio Los Alcázares y La Pradera de la Comuna 13, al sur con el barrio La Floresta, El Danubio y Campo Alegre, al oriente con el barrio La Floresta y al occidente con el barrio San Javier Nº 2 de la Comuna 13 – San Javier.

 

Barrio El Danubio

Para 1954 el barrio ya se encontraba habitado, pues estaba en el camino de la Placita de la América, siendo paso obligado hacia el cementerio si se subía actualmente por San Juan, donde se dieron los primeros caseríos del barrio; no obstante, el desarrollo urbanístico del Danubio, no se realizó como en la mayoría de barrios de la comuna, que tuvieron intervención de compañías urbanizadoras, las viviendas se realizaron a través de la autoconstrucción, la cual surgía del trabajo de sus habitantes, que buscaban mejorar las condiciones de su barrio y se unían alrededor de convites, celebraciones de fechas especiales.

En las décadas de los años sesenta y setenta, el barrio fue afectado por la violencia política propia de la época, haciendo que sus habitantes fueran cerrando cada vez más su participación en los eventos de comunidad.

El Danubio limita al norte con el barrio Santa Lucía, al occidente con el barrio Campo Alegre, al sur con los barrios Santa Mónica y barrio Cristóbal y al oriente con los barrios La América y La Floresta.

 

Barrio Campo Alegre

Hacia mediados de los años 50s los terrenos donde hoy se asienta el barrio eran un paraje bastante campestre y arborizado con grandes proporciones de mangas que se conocieron como Los Pomos. Estos terrenos pertenecían a la Cárcel de Mujeres del Buen Pastor, donde también fue construido el Cementerio de La América. Cabe anotar que este barrio fue golpeado fuertemente por la violencia de la Comuna 13 en el 2002 debido a su ubicación limítrofe con zonas altamente conflictivas en términos del orden público que tuvo que vivir esta zona de la ciudad.

Limita al norte con los barrios San Javier Nº 1 y Nº 2 de la Comuna 13 y el barrio Santa Lucía, al sur con el barrio Santa Mónica, al oriente con el barrio El Danubio y al occidente con el barrio 20 de Julio de la Comuna 13.

 

Barrio Santa Mónica

Santa Mónica, como todos los barrios de la parte centro occidental de Medellín, comenzó siendo un gran lote baldío antes de constituirse como hoy lo conocemos. Fue transformado por el Instituto de Crédito Territorial que entre 1960 y 1975 construye las dos etapas de esta área residencial llamada Santa Mónica 1 y Santa Mónica 2.

Este proceso de urbanización se d, debido a que empresas como Suramericana, Pilsen,Tejicondor, Telecom y Coltejer consideraron que los terrenos en los que se habían establecido grandes fincas mejor descritas con potreros, eran aptos para construir unidades residenciales de clase media, para sus trabajadores.

La primera etapa denominada Santa Mónica 1, es realizada por el Instituto de Crédito Territorial (ICT) en el año de 1963. Fue una construcción diseñada bajo el concepto de vivienda para barrios de clase media, y se ubicó en la parte baja, en dirección hacia San Juan. Posteriormente, se realiza una segunda etapa de la construcción, con la que deforestaron grandes proporciones de bosque nativo y demolieron muchas de las antiguas casas campesinas asentadas en el sector. La tercera y última etapa fue realizada en el año de 1966, correspondiente al morro que está en límites de la Cárcel del Buen Pastor, lo que actualmente se conoce como Santa Mónica 2.

Es así, como los primeros habitantes del barrio Santa Mónica fueron obreros trabajadores de las nacientes grandes empresas de la ciudad. Su aspecto urbanístico inicial, no fueron las casas grandes y bonitas que hoy en día se conocen, sino una construcciones pequeñas que servían como casas de paso y fueron conocidas popularmente como las Casas Pilsen.

En el año de 1964 se aprueba por Decreto Arzobispal, la instauración de una Parroquia para el nuevo sector, dando pasos a la creación de uno de los principales referentes arquitectónicos e históricos del barrio, la Parroquia del Divino Maestro. Su construcción sólo se hace posible en 1970 y es en 1974 que se oficia la primera misa. La construcción de esta parroquia fue clave para la conformación de la Junta de Acción Comunal ya que desde allí se canalizaron las primeras acciones orientadas a solucionar algunas de las necesidades que surgían en el sector y fueron promovidas por los que luego conformarían la junta.

A finales de la década de 1970, el barrio sufre una acelerada evolución, convirtiéndose en un espacio ya no sólo para empleados públicos o privados sino para nuevas familias. Santa Mónica 1 es un sector mixto entre unidades cerradas y vivienda; a partir de esta condición se presentan características culturales igualmente mixtas; por otro lado, Santa Mónica 2 es un sector totalmente urbanizado bajo el concepto de unidad cerrada, que genera aislamiento con el resto del sector.

Los límites del barrio Santa Mónica son: al norte con el barrio Campo Alegre, al sur con el barrio Betania de la Comuna 13 y Santa Teresita, al oriente con el barrio Cristóbal y El Danubio y al occidente con el barrio Belencito de la Comuna 13 – San Javier.

Barrio Cristóbal

Antes de conformarse el barrio como tal, sus terrenos eran inmensas mangas que al parecer pertenecían al barrio Simón Bolívar, siendo el Barrio Cristóbal una zona de tránsito, una vía de comunicación entre quienes bajaban de San Cristóbal para llegar a la Placita de La América o para llegar al centro de Medellín, y esto permitió que se fueran estableciendo las primeras familias en este sector.

En las primeras décadas del siglo XX se conformó como barrio configurado en inicialmente por casas de tapia habitadas por personas que venían en su mayoría de San Cristóbal, por lo que hoy el barrio tiene tal nombre; además éste se fue conformando alrededor de la Escuela Cristóbal Colón (conocida posteriormente como Pedro de Castro) y de la iglesia El Divino Maestro, fundada en el año de 1955.

En el aspecto urbanístico, para la década de los 70, las viejas casas de tapia, de zaguanes, contra portones, vitrales y solares se transformaron, dando paso a la nueva vivienda urbana, las ventanas de madera se cambiaron por rejas y el blanqueado de la tapia se tiñó de adobes pegados con cemento. En los noventa los cambios en las políticas del urbanismo cambian de nuevo, transformando las casas del Barrio Cristóbal en grandes edificios construidos sobre predios de casas que fueron vendiendo antiguos dueños para la construcción de unidades cerradas y propiedades horizontales.

El Barrio Cristóbal limita al norte con el barrio El Danubio, por el occidente con el barrio Santa Mónica, por el sur con el barrio Santa Teresita y por el oriente con los barrios La América y Simón Bolívar.

Barrio Simón Bolívar

Este proyecto urbanístico es realizado durante los últimos cincuenta años del siglo XX en la zona centro occidental del Valle de Aburrá, sobre terrenos que fueron de la señora Ana Díaz, nombre que lleva la quebrada que recorre el barrio de occidente a oriente. El barrio Simón Bolívar, no es un sector nuevo, por el contrario, es un territorio tradicional que, como muchos otros, se levantó sobre terrenos donde había enormes casas y grandes zonas para el pastoreo de vacas y caballos, donde algunos terrenos de cañadulzal servían para abastecer el Sacatín (FLA).

En los años sesenta, este barrio se describía por sus habitantes como un lugar incipiente y tranquilo, constituido por familias ancestrales de La América y fue en esta misma década donde el Municipio de Medellín donó los terrenos para la construcción de la actual Iglesia de Chiquinquirá, pues antes de esto la iglesia funcionaba en garajes o si no la gente se desplazaba hacia La América.

El barrio Simón Bolívar fue un proyecto urbanístico, realizado a comienzos de la década de 1960, por medio de dos cooperativas, que en la actualidad han dejado de existir. La Cooperativa de Empleados de Antioquia, que se instaló en terrenos aledaños a la carrera 80 con la 81, que para el año de 1955 inicia la venta por lotes, pagados en cuotas mensuales. Esta primera etapa de construcción fue llamada “Urbanización La Pravia”, ubicada cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

Posteriormente con la quiebra económica de la cooperativa, los compradores iniciales, deciden construir por su propia cuenta.

Por otro lado, estuvo la Cooperativa de Vivienda Simón Bolívar, encargada de la segunda etapa, quien concluyó el proyecto urbanístico del barrio Simón Bolívar, dando paso para que en el año de 1978 se construyera donde antes quedaba el sector conocido como Palenque, el conjunto residencial en altura Simón Bolívar,.

En el año de 1988, ocurrió un desastre que aun deambula como recuerdo en los habitantes del barrio, se trató de una gran inundación, que afectó a urbanización la Almería y Simón Bolívar, a causa del desbordamiento de uno de los brazos de la quebrada Ana Díaz.

El barrio Simón Bolívar limita al norte con el barrio La América, al occidente con los barrios Cristóbal y Santa Teresita, al sur con el barrio La Castellana de la Comuna 16 y al oriente con los barrios Lorena y Las Acacias de la Comuna 11.

Barrio Santa Teresita

Hacia el año 1870 este sector construido cerca de la quebrada Ana Díaz, era parte del caserío de la plaza de La América, y tenía como nombre Paraje Santa Teresita. Por el año de 1939 se le dio al sector el reconocimiento de barrio conformado por esa época con unas cuantas casas y por fincas destinadas para el ganado y la producción lechera.

En el año de 1950 la empresa textilera Tejidos Leticia (TELSA), considerando aptos los terrenos que pertenecían a la comunidad religiosa de los Rabinos, construye casas para sus empleados en cercanías a la urbanización Galicia; con dicha construcción se instalan los servicios públicos, brindando posibilidades de acceso al resto del barrio.

En esta misma década se presenta otro hecho urbanístico, que ofrece desarrollo al barrio y es la apertura de la calle 35, que en actualidad es una de las principales vías de transporte con que cuenta el barrio y lo comunica con los barrios Simón Bolívar, Santa Mónica y Belencito.

Aproximadamente en el año de 1963, los habitantes del barrio empezaron a luchar por la construcción de una iglesia y se hizo una capilla como edificación provisional, mientras conseguían que les aprobaran la parroquia que fue creada en 1969 con el nombre de Santa Rita de Casia. Entre los años 1972 y 1974 se construye la Urbanización La Almería, que posibilitó a su vez la construcción de la Urbanización de Santa Teresita. Estas urbanizaciones fueron planteando la necesidad de vías y rutas de transporte que se fueron ampliando, asi como posibilitaron un mayor poblamiento de este sector de la comuna.

Sus limites están dados al norte con el barrio Cristóbal y Santa Mónica, al sur con el barrio La Castellana de la Comuna 11, al oriente con el barrio Simón Bolívar y la Castellana y al occidente con el barrio Betania de la Comuna 13.




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